Hola!
Una experiencia vital.
Sentir la presencia del Señor, eso es una experiencia personal y vital. Vamos por pasos: 1º: ¿A qué llamamos experiencia vital?; Y 2º: ¿Considerar el encuentro personal con Dios es una experiencia vital, por qué?
1º
Los psicólogos llaman experiencia vital todo aquel acontecimiento vivido por una persona que provoque el descubrimiento de algo o alguien, puede ser en el plano de sentir, en el plano cognitivo, o de presenciar; y a su vez esa experiencia induce a cambios perdurables en el tiempo. De manera que hay cosas personales que se modifican de forma radical ya sea desde el punto de vista del pensamiento, de los sentimientos, emociones, y/o puntos filosóficos.
Una experiencia vital positiva desencadenará la plenitud en todas las áreas de acción de un ser humano. Entonces, es que se nota la modificación, cambio, mudanza… en nuestro interior. Aquella experiencia que se adquiere por una circunstancia o acontecimiento vivido por una persona Y QUE EN LO ADELANTE imprime algo nuevo, transcendental, valioso, significativo, fundamental, y grave. Es a lo que denominamos VITAL.
2º
Los ejemplos esclarecen mucho cuando hablamos de estas cosas: Pablo. Su conversión, fue una experiencia vital en toda regla. De Saulo a Pablo, de judío a cristiano, de perseguidor a defensor, de blasfemar a adorar, de matar a llevar a otros a la Nueva vida, de aborrecer a amar. ¡¿Fue o no una experiencia vital la que Dios provocó en Saulo?!
Un único encuentro. En un instante cambió totalmente todo lo que había en la vida de ese hombre… de la ceguera espiritual, que fue expresada en ceguera física por tres días, a la visión de la VERDAD. ¡Impresionante! [Lee Hechos 9]
Un encuentro personal con el Señor es una experiencia vital, la más grave y perturbadora que puede experimentar una persona durante su ciclo vital en esta tierra. Es la experiencia más sanadora, resplandeciente, y bella que puede llevarte a la visión de la Verdad, como a Pablo.

