lunes 01/02/2021

Hola!

I

Hay muchas cosas que podemos hacer… muchas que no debemos hacer… y otras que nunca deberíamos hacer. «Nunca» suena muy duro a nuestros oídos, «nunca» es nada… es no… es jamás.

«Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.» [Salmos 119: 133]

Estos son sinónimos de INIQUIDAD: ignominia, injusticia, perversidad, vileza, infamia, maldad.

Estamos inversos en situaciones problemáticas, puede que sus soluciones más terrenales terminen por ser una injusticia… o una infamia… tal vez indignante. Si temes quedar mal, que se burlen de ti, porque la solución que planteas es contraria a aquella solución terrenal divulgada y aceptada por la mayoría, puede que estés en el límite y según decidas qué hacer… cometerás o no una INIQUIDAD.

En el diccionario de la Real Academia Española, INIQUIDAD (Del lat. iniquĭtas, -ātis.) es maldad, injusticia grande.

Lo curioso de este término es que se repite en toda la Biblia casi por 200 veces: Dios rechaza la iniquidad, es el resumen de cada entrada de esa palabra. Si lo analizamos, y lo analizo, es escalofriante lo que advierte sobre la iniquidad: «Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.» [Éxodo 34: 7]

Se deja muy claro en la introducción de la idea que Dios es tardo para la ira… que Dios es misericordioso… Dios, el Dios YO SOY EL QUE SOY, perdona (nota: todos sabemos que el perdón será precedido de arrepentimiento y la convicción de no volver al pecado). Moisés rápidamente se humilló y suplicó… se ancló a la porción del discurso que hablaba de la misericordia divina: «Y dijo (Moisés): Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad.» [Éxodo 34: 8]

¡Hay cosas que podemos hacer… otras que nunca deberíamos hacer!

«Me pusieron lazo los impíos, Pero yo no me desvié de tus mandamientos.» [Salmos 119: 110]