jueves 28/01/2021

IX

¿Calidad de vida? ¿A qué nos referimos cuando pensamos sobre la calidad de la vida?¿Qué prejuicios nos rodean sobre una mayor o menor calidad de vida para una persona? De la respuesta a estas interrogantes sacaremos una resolución, a mi entender peligrosa: «hay vidas que valen la pena vivir… y otras que no vale la pena vivir, porque tienen «baja calidad.» ¿Qué consecuencias trae entonces, calificar desde el punto de vista clínico la calidad de vida de buena o mala, de alta o baja?

Haré algunas anotaciones primeramente:

Concepto de salud, según la OMS (Organización Mundial de la Salud)

«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad.»

Este concepto tan global, acarrea algunas interpretaciones absolutista: o todo está perfecto… o no tienes salud… y a su vez contribuye a interpretaciones no adecuadas de la calidad de vida, concepto que en el campo de la evaluación de salud o como medida de bienestar se utiliza con frecuencia por el personal sanitario para calificar el estado general de un individuo y que el médico pueda tomar una decisión, lo más justa posible.

El concepto de calidad de vida comenzó a utilizarse en Estados Unidos luego de la 2ª Guerra mundial evaluando si tenían una buena vida o si se sentían financieramente seguras las personas. Más adelante los psicólogos suman las variantes subjetivas: felicidad, satisfacción y se va incrementando con los estudios del tema, el listado de cosas a tener en cuenta, como el estado de salud, auto-reporte en salud, estado funcional, etc. Así más o menos de forma general se considerará la Calidad de vida al sumar las condiciones de vida y la satisfacción personal. No hay un modelo único, ni todos los implicados en usar los modelos de medición de Calidad de vida, se ponen de acuerdo. Resultado: es ambiguo el concepto y puede tener aplicaciones erróneas, porque estos conceptos se apoyan en el principio de autonomía, y se no se maneja como debe… la calidad de vida merma ante una autonomía deficiente o no acorde con los estándares acordado entre los expertos. ¿Si este concepto puede estar basado en evaluaciones subjetivas, cómo medirla de forma generalizada, no habrá que medirla a título individual?

Entonces… si alguien no cumple los estándares de una Alta calidad de vida… ya sea por parámetros subjetivos u objetivos, ¿Qué derechos tiene para seguir viviendo?… No sea que opongamos la expresión calidad de vida al concepto de sacralidad de la vida… y nuevamente nos equivoquemos.

Todo estos argumentos para evaluar la calidad de vida, surgen para inspirar la mejora cualitativa de los tratamientos médicos, sin embargo, en la propia práctica clínica puede existir una contradicción, cuando se realiza la llamada evaluación de Calidad de vida, para tomar decisiones drásticas respecto al final de la vida. Sea cual sea el estado actual de una vida humana, merece respeto y recordar su carácter: es un don.