jueves 07/01/2021

Hola!

IV

Cuando el Señor comunica a los hombres sobre la autoridad que les otorga: «Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.» [Génesis 1: 28], les hace saber desde entonces la tarea que deben cumplimentar, para ser parte del plan amoroso de la creación.

Tambíen reconoce Dios la autoridad a los padres y madres al decir en los Mandamientos: «Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.» [Éxodo 20: 12]. Lo que ennoblece la labor de los hijos si respetan a sus padres.

Aquellos que debían dirigir a la comunidad tambíen los instauró Dios: «Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.» [Números 11: 24- 25].

Y hablando de aquellos que deben ejercer autoridad sobre el pueblo del Señor, los que pastorean, gran responsabilidad le es dada… porque la autoridad «pastoral bíblica» tiene como fundamento el amor por las ovejas, y si así no fuese en Jeremías 23. 2 dice: «Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová.» Lo que trae a reflexión el compromiso y deber de aquellos que son puestos en el lugar de Pastor; debe primar la identificación espiritual que consiga cohesión, unidad y comunión entre él y sus ovejas. [Nota: El verbo que define la acción del pastor es la palabra apacentar. Esto significaba para los pastores genuinos buscar pastos para alimentar al ganado. Analógicamente, apacentar significa instruir, enseñar, y dirigir a los que están bajo esa autoridad.]

Pero, tambíen esa responsabilidad pastoral va en paralelo a la madurez, sensatez, juicio, seriedad que el rebaño asuma y el compromiso a vivir como miembros del cuerpo de Cristo. «Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.» [Hebreos 13: 17]

Porque es ejercida, la acción de pastorear como un servicio más que como un poder: «Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.» [Marcos 10: 42- 45] y a todos nos concierne ese comportamiento «Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.» [2ª Corintios 4: 5].