Hola!
V
Aquellos Pastores, gente de lo más humilde y pobre… fueron los primeros en recibir la Buena Nueva, se cumple reiteradamente durante los evangelios que aquellos más humildes son los escogidos para recibir los privilegios de parte de Dios.
Estaban haciendo turnos de guardia, cuidando al raso a su rebaño [Lee Lucas 2: 8- 20], y fueron sorprendidos, seguramente, cuando un Ángel del Señor se les presenta, rodeándolos de gran resplandor… tuvieron gran temor, ¿quién no?.
«No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!» [Lucas 2: 10- 14]
La escena tiene que haber sido más que impresionante, emocionante, conmovedora, sensacional, imponente, sobrecogedora, alucinante, extraordinaria… y no alcanzarían los adjetivos de este tipo para describir lo que les sucedió a los pastores. ¡La primera vez que se anuncia la Buena Nueva, y de qué manera!
Así que fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño que estaba acostado en el pesebre. Cuando vieron al niño, contaron lo que les habían dicho acerca de él, y cuantos lo oyeron se asombraron de lo que los pastores decían… Los pastores regresaron glorificando y alabando a Dios por lo que habían visto y oído, pues todo sucedió tal como se les había dicho. Sí, todo tal cual, ningún fallo en la historia de aquellos acontecimientos.
Probablemente los pastores a partir de entonces, iban relatando a todo el que se les cruzara en su camino, todo aquello que sucedió, alabando y glorificando el nombre del Altísimo, eran los primeros testigos externos de la llegada del Mesías y se habrán convertido en los voceros de su nacimiento. Cumplieron su cometido:
Lo primero era que tenían que ADORAR a JESÚS. Lo segundo era que tenían que ANUNCIAR de la manera de contarlo a los demás.
Hablando de regalos navideños: La Celebración de la Encarnación del Verbo Eterno es el mejor regalo que podemos hacerle a aquellos que no conocen a Jesuscristo todavía. Tú que le conoces… ¿puedes contarles a otros tu experiencia impresionante, emocionante, conmovedora, sensacional, imponente, sobrecogedora, alucinante, extraordinaria cuando conociste personalmente al Señor?

