Hola!
Conclusión o resultado del análisis: Él ha resucitado, ciertamente ha resucitado. Los más antiguos registros que tenemos de la vida y ministerio de Jesús, dan la sorprendente impresión de que este hombre anduvo, no tanto «haciendo bienes,» sino que haciendose un decidido perjucio a sí mismo. Jesús aisló a sus contemporáneos forzándolos continuamente a pensar a través de la actitud que manifestaban hacia él personalmente. «Quién dicen los hombres que es el HIjo del Hombre?»… Y vosotros , ¿quién decís que soy yo?¿Qué pensaís del Cristo?, ¿De quién es Hijo? Estas eran las preguntas que hacía Jesús. (J. W. Mongomery en Historia del cristianismo, 1964).
Cristo dijo claramente quien era él. Le dijo a Tomás: Yo soy el camino, la veradad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14: 16). El ápostol Pablo dijo que Cristo fue declarado Hijo de Dios con poder… por la resurrección de entre los muertos (Romanos 1: 4).
En Testimony of the Evangelists, 1965 de Simón Greenleaf, famoso profesor de Harvard, se dice: «Todo lo que el cristianismo pide de los hombres… es, que sean consistentes consigo mismos; que traten sus evidencias como ellos tratarían las evidencias de otras cosas; y que traten y juzguen a sus actores y testigos, del modo como proceden con sus semejantes cuando testifican de los asuntos y acciones humanos, en los tribunales humanos. Que los testigos sean confrontados consigo mismos, el uno con el otro, y con los hechos y circunstancias que les rodean; y que su testimonio sea examinado, como si fuera dado en una corte de justicia, por el lado de la parte contraria, siendo sujetos los testigos, a un rigoroso interrogatorio. Se cree confiadamente , que el resultado será una indudable convicción de su integridad, habilidad y veracidad. «
Aquí está el registro completo: (Según G. B. HArdy, Countdown, Moody Press, 1970) Sepulco de Confucio, de Buda, de Mahoma, todos ocupados. Sepulcro de Jesús: vacío.
A usted es quien le corresponde decidir, la evidencia habla por sí misma: Cristo ha resucitado en verdad. *
*Apuntes del Libro Evidencia que exige un veredicto. Josh McDowell. Ed. Vida.

