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Analizaremos hoy los pormenores referente a: d).- la piedra y el sello, la guardia. Otro cara más que demuestra la auntenticidad de la resurrección.
La Piedra. Se refiere a la piedra que cubría la entrada de la gruta de la tumba de Jesús. Se utilizaban habitualmente dos piedras, una grande llamada: GOLEL y otra menor llamada: DOFEG. Esa piedra grande que era en forma circular, un disco rocoso, que se hacía rodar sobre una ligera depresión en el suelo, frente a la entrada del sepulcro era de gran peso; por lo que se necesitaban varios hombres para lograr rodarla. Sobre ésta se colocaba otra piedra, para asegurar la primera. y todo apra ahcer imposible que tanto hombres como animales pudiesen penetrar en las grutas que eran el recinto de la tumba. En este caso, es interesante repasar los hechos:
Consideremos primeramente el tamaño de la piedra, grande y pesada, (Mateo la describe como «una gran piedra», y Marcos: «era muy grande»), un testimonio adicional en neste punto es proporcionado por la ansiedad de las mujeres en cuanto a cómo moverían la piedra, según consta en los registros.
El Sello. Dice Mateo en capítulo 27: 66, «Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo guardia.» Según A.T. Robertson, el método de sellar en el sepulcro era mediante una cuerda estirada, por sobre la piedra y sellada a ambos extremos; esto recuerda lo que sucedió Daniel 6: 17 (Y fue traída unapiedra y puesta sobre la puerta del foso; la cual selló el rey con su anillo…), el sellado fue hecho en presencia de los guardias romanos.
Así que, el sello romano tenía autoridad legal, era respetado, y el colocarlo en la tumba de Jesús indica la intención de prevenir cualquier acto vandálico contra el sepulcro. Por consiguiente no se podía abrir la «puerta» sin romper el sello, y eso constituía un crimen contra la autoridad que puso el sello… en este caso si era sellado el sepulcro delante de la guardia romana, no habría lugar a la superchería.
La guardia. LA narración en Mateo capítulo 27: 62- 66, asegura que los sacerdotes y fariseos (Anás y Caifás eran los dirigentes, temerosos que los discípulos de Jesús se lelvaran el cuerpo y simularan una resurreción) fueron ante Pilato, fueron a pedir que aseguraran la tumba de «aquel engañador, que anunció que resucutaría al tercer día,» y Pilato además de indicar que aseguraran la entrada a la gruta, tambíen les dió una guardia. Una guardia romana estaba habitualmente compuesta por diez a treinta hombres, seguramente al mando iba Petronio un centurión de plena confianza de Pilato, según la tradición, y ante todos ellos se colocó aquel sello cuya simple desfiguración constituíria un grave crimen, se decanta entonces, que aquellos soldados estarían alertas para evitar ser incriminados, pues era alta la pena, el castigo, que se imponía a aquel que dejara su puesto de guardia al descuido.
La traducción de guardia es Koustodian, en latín custodia, y la necesidad de ser autorizada por Pilatos demuestra que fue gurdia romana y no la polícia judía del Templo , en cuyo caso no necesitaba la autorización de Pilatos.
El versículo 11 y 14 nos aclaran este punto, primero los soldados van e informan a los principales sacerdotes de la desaparición del cuerpo de Cristo, y era lógico, estupefactos y temerosos necesitaban apoyo ante Pilato para evitar el castigo porque el sepulcro fue abierto … Y ellos (los sacerdotes) respondieron :»Y si esto oyere el gobernador , nosotros le persudiremos y le pondremos a salvo.»
Concluimos: que la guardia hizo su trabajo, pero tanta precaución: la piedra, el sello y la propia guardia afirman aún más la milagrosa resurrección del Señor. Ellos ingenuamente, los celosos enemigos de Jesús, prepararon con anticipación y mucha ingenuidad un desafío incontestable a su subsiguiente explicación de la resurrección, una explicación que, por la naturaleza misma de las cosas, no la explicaba, ni podía explicarla. *
*Apuntes del Libro Evidencia que exige un veredicto. Josh McDowell. Ed. Vida.

