lunes 16/11/2020

Hola!

Hasta ahora hemos afirmado y expuesto evidencias de que la Biblia es digna de confianza y además puede ser sometida a un examen minucioso, ya determinamos que es un libro único en su continuidad, circulación, traducción, supervivencia, y en sus enseñanzas.

Si desechamos la Biblia por poca digna de confianza, entonces tenemos que descartar también la inmensa mayoría de literatura de la antigüedad, es decir lo lógico es que el nivel de prueba que se aplica a la Biblia debe ser la misma que se aplica a cualquier otra escritura secular o religiosa.

¿Cómo aportar más datos sobre la credibilidad de la Biblia?

Están las pruebas bibliográficas, que consisten en el examen de la transmisión textual por medio de la cual llegan hasta nosotros esos documentos, no tenemos los originales, ¿cuán de confiar son las copias que tenemos con el número de manuscritos y el intervalo de tiempo entre el original y esas copias? ¡Pues los eruditos y estudiosos testifican de la autoridad de esos manuscritos!… porque, sobre todo en el caso del Nuevo Testamento, hay muchas traduciones del mismo y de citas sobre él en los escritos más antiguos de los escritores de la Iglesia, se cuentan por cientos y más, así pues, que es practicamente seguro que la verdadera lectura de cualquier pasaje dudoso haya sido preservada en alguna de estas autoridades antigüas. Esto no pasa con ningún otro escrito de la antiguedad. {una anotación: los eruditos estan satisfechos con poseer el texto verdadero de los principales escritores griegos y romanos cuyas obras han llegado hasta nosotros, tales como Sófocles, Tucídes, Cicerón y Virgilio; y este conocimiento depende de un pequeño puñado de manuscritos, mientrás que los manuscrítos del NT se cuentan por miles.}

Los textos masoréticos, 550 a 900 D.C. (de masora: tradición) es en la actualidad el texto hebreo autorizado, los masoretas tomaron cuidado y medidas especiales (como enumerar versículos, palabras y letras de cada libro), para asegurarse que el texto del A.T (el A.T hebreo se concluyó alrededor de 400 A.C.) tuviera una transmisión precisa. Teniendo en cuenta que hay mucha distancia en el tiempo pudiera parecer que el A.T. es tan digno de confianza como otro cualquier texto de la antiguedad, pero con el descubrimiento de los Rollos del mar muerto, se evidencia y se hallan un número de manuscritos del A.T que se afirma son de Antes de Cristo.

«Los Rollos del mar muerto,» que luego de ser investigados, se afirma que sus textos son copias fiel del original. Son unos 40 000 fragmentos inscritos, de los cuales se han reconstruído unos 500 libros. Se descubrieron en 1947 por un pastor beduído, que buscaba una cabra perdida, y en una cueva en un cerro en la parte occidental del Mar Muerto, a unos 12 kms al sur de Jericó los halló conservados, unos rollos de cuero, envueltos en tela de lino, dentro de vasijas de barro selladas… evidentemente fueron allí colocados en el 68 D.C. De estos rollos, fueron comprados cinco por el arzobispo del Monasterio Sirio Ortodoxo de Jerusalén, estos fueron estudiados en el año 1948, por la Escuela Americana de Investigación Oriental en Jerusalén, y se verificó que un rollo de 8 metros de largo y 5 centímetors de altura, es el rollo de Isaías, estimando la fecha de 125 A. C. de su hechura. *

Estos son prototipos, pero existe muchos más argumentos, de los hechos que avalan la auntenticidad histórica de la Biblia tal cual la conocemos en la actualidad, estos que presento pueden ser argumentos ante un debate sobre la fiabilidad de la Biblia.

*Apuntes del Libro Evidencia que exige un veredicto. Josh McDowell. Ed. Vida.