domingo 15/11/2020

Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.

Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.

En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.

Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. Guímel

Haz bien a tu siervo; que viva, Y guarde tu palabra.

Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.

Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos.

Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.

Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.

Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Porque tus testimonios he guardado.

Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros.

SALMOS 119: 13- 24