viernes 13/11/2020

Hola!

Algunas consideraciones por las que vemos difícil, arduo o complicado mantener un debate sobre la Palabra con muchas personas… generalmente, además del prejuicio filosófico que tengan, es por las tres razones que provocan el rechazo de las Escrituras, más aún el rechazo a Cristo resucitado.

Ignorancia: (generalmente auto- impuesta). «…, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.» [Romanos 1: 18- 23]

Orgullo: «¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?» [Juan 5: 40- 44]

Problema moral: «Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.» [Juan 3: 19, 20] *

Estas tres circunstancias afloran cuando insistimos en la credibilidad de la Biblia, tanto del AT como del NT, porque no hay un problema en la mente de la persona, sino en su voluntad para aceptar esa Verdad.

Por lo que el núcleo real del escepticismo a favor de la Biblia es la falta de VOLUNTAD para prestar atención a los detalles que la Palabra muestra sobre la Creación y la presencia de YO SOY EL QUE SOY, del DIOS VERDADERO en su Creación.

Por esto una persona escéptica puede asistir a este debate pero, está encaminado a no aceptar; ya de antemano ha amputado la posibilidad de comprensión y con esta antesala esperar hallar la Verdad será imposible. Pero, (una condicionante) si alguien acude ante las aceveraciones de la Biblia y del Cristo vivo delineado en las Escrituras, con la pretención de desear saber sobre estas cosas, se percatará que sí son verdaderas, y si está dispuesto a seguir sus enseñanzas, entonces sí que llegará a conocer en profundidad la Verdad. «El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.» [Juan 7: 17].

*Apuntes del Libro Evidencia que exige un veredicto. Josh McDowell. Ed. Vida.