jueves 12/11/2020

Hola!

Los prejucios históricos, insiden en el análisis ó debate sobre la Biblia, y hacen difícil la discusión. Los prejuicios de las personas al entrar en contacto con la historia, son dañinos para conformar las crónicas de lo que sucedió antes. Un historiador tiene un propósito, y NO es construir una historia sobre nociones preconcebidas y ajustarlas a su propio agrado u opinión, un historiador debe reproducir la historia a partir de la mejor EVIDENCIA y dejar que ésta hable por sí misma. [The Book that Speaks for Itself, Dowers Grove, III], es decir sin prejuicios filosóficos.

Algunos supuestos: Las personas que no creen en la existencia de Dios, negaran que la Biblia es su Santa Palabra. Otros creen que Dios no es una persona, sino que es mas bien el fundamento del ser, tales rechazaran la Biblia como la auto- revelación de Dios; lo que aparece en Exódo 3: 14 YO SOY EL QUE SOY… para ellos eso no es palabra personal de Dios. Estarán las personas que rechazan lo sobrenatural; ellos no van a admitir un libro que afirma, por ejemplo que Jesucristo se levantó de los muertos o en los milagros descritos en el NT. Hay otros que dicen que Dios no puede revelar su verdad a través de hombres pecadores, así que ven la Biblia como un libro humano nada más. *

Partamos entonces de una base, ciertamente asumir que en un debate sobre la Verdad bíblica, con alguien que no admite la existencia de Dios, que tiene una filosofía contraria a nosotros ¿llegará a buen puerto? ¡Esperar del otro simplemente el convecimiento de que la Biblia sí es certera e inspirada por el Espíritu Santo cuando no tiene aún fe… no me lo parece! Ese debate puede volverse vano, a no ser… que seamos conscientes que somos vehículos para llevar la Palabra a esa persona, y debemos entender que el propio Espíritu se encargará de convecerle de su posición filosófica. Nuestra disposición no debería sólo aportar argumentos ilustrativos con el fin de instruir… nuestra postura antes, debe ser orar porque el Espíritu ilumine el corazón del oyente. Recordad que: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.» [Romanos 10: 17] Estando seguros que: «Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?» [Gálatas 3: 5].

*Apuntes del Libro Evidencia que exige un veredicto. Josh McDowell. Ed. Vida.

Una respuesta a “jueves 12/11/2020”

  1. La Biblia….revelación infinita de un Dios infinito a una mente finita.Es normal el gran impacto que esta nos produce en nuestro primer encuentro .

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