Hola!
El interés común y el interés propio, puede que nos provoquen alguna contradicción estas dos posturas. ¡¿Dejar nuestro propio interés por el de otros?!, ¡vaya que cuesta! Hay quién me dijo una vez: – Un poco de egoísmo no viene mal, para que los otros sepan que yo tambíen tengo mis propias necesidades y gustos. ¿Uhm?
Esa es la manera habitual para mostrar a los demás que yo también quiero recibir y no constantemente estar dando y dando, ¿es que sino terminaré quedando vacio? Realmente aquel refrán popular que reza: «El que dá, recibe,» es cierto; y el otro dicho popular que dice: «El que dá lo que tiene, a pedir se queda», también es cierto… ¿Umh?
¿Qué hay de exactitud entonces en todo esto? Pues, si mi interés propio es hacer feliz a los que me rodean… cambiará mi perspectiva, ya no será una perpestiva egoísta, ni yoísta. No supondrá una costosa faena acoplarme al interés común… Ya No habrá contradicción al fomentar el interés de los otros en detrimento del mío propio. Seré feliz cuando los que me rodean lo son. Si cada uno actura de esta manera… ¡quién tendría que quejarse!
Esta es la Verdad: «Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.» [Filipenses 2: 3- 4] La Ley del Amor, no hay más.
No busque cada uno su propio interés sino que cada cual actúe velando por el interés de los demás. Así todos nos ayudaríamos, nos animaríamos y nunca habría punto de discordía. Aplicar a nuestras vida este principio, en cualquiera de las áreas en que nos movemos, traería mucha paz, sociego y buena voluntad en todo sentido.


Una respuesta a “miércoles 04/11/2020”
Hermoso termómetro para el Cristiano es evaluarnos y ver ……cuanto hemos salido de nuestra zona de confort e interés propios…..para enfocarnos en las necesidades e intereses de los otro.Ese…debería nuestro termómetro-
Sr….. ayúdanos a morir cada día……
Me gustaLe gusta a 1 persona