Hola!
¿Esto es bueno o es malo?… Es la pregunta usual ante una encrucijada de poca monta. No me refiero a situaciones que claramente van contra los mandamientos, o contra la Ley del Amor… tal vez eso de no matarás, no adulterarás, no mentirás… etc… esas pautas las tenemos clarísimas… Escuché un día… entre las resoluciones de un crisitiano común, no está el plan de robar un banco… Hablo de ocasiones en que a la hora de determinar si formo o no parte de un «plan X.» ¿Costaría mucho decir no, porque luce algo «normal,» o «normado» y no parece algo fuera de la Ley? Sí, y decimos – Sí, vale.
Hay en todo: lo lícito y lo ilícito; pocas veces nos equivocamos conscientemente en escoger lo ilícito… ¿verdad? Y está lo provechoso y lo no provechoso… ya aquí puede que al evaluar las consecuencias de un acto o pensamiento (si es que la evaluamos), no disernimos que sea malo, y ciertamente seguramente no es malo.
Ahora veamos el significado de Provechoso y No Provechoso:
Provechoso: Beneficioso, útil, conveniente, positivo, válido, fructífero, ventajoso,valioso, eficaz.
NO provechoso: Improductivo, ineficaz, no constructivo.
«Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.» [1ª Corintios 10: 23]
El ejemplo más fácil que se me ocurre: los juegos que dejamos que nuestros niños jueguen… aquí pensamos: – !Sólo es un juego¡ Así que nos da igual, que jueguen con juguetes que sean animalitos, coches, pasatiempos de mesa, armas de fuego, mostruos, super héroes, video juegos de guerra, de luchas entre enemigos, etc… ¿De verdad crees que da lo mismo jugar a la guerra que jugar ajedrez? Y puede que nada de esto sea malo, pero cual de estos juegos es realmente provechoso, ¿qué dejará impreso en la mente del niño/a, o qué emoción florece en cada tipo de juego?
Los jóvenes, también los adultos, participamos en cosas que al final… {si analizaramos} sólo nos sirve para «pasar el rato»… más diáfanamente: perder tiempo, sin ningún próposito edificante, ni productivo. Cambiamos una charla familiar cordial y franca por una película romántica, cambiamos un tiempo de estudio por un poco de pereza, cambiamos un espacio natural y sano por un lugar repleto de ruidos y hábitos no beneficiosos con tal de quedar bien socialmente, y así miles de ejemplos.
Una práctica útil: Disponernos a participar, ejecutar o fomentar algún hábito o actividad siempre que primero nos cercioremos que será algo provechoso, positivo, válido, conveniente, eficaz.

