martes 27/10/2020

Hola!

Vayamos al grano: ¿Qué se entiende por autoestima? El diccionario RAE dice: es la valoración, generalmente positiva de uno mismo.

Es decir, qué pienso de mí: mi físico, mi estatus social, mis ideologías, mis sentimientos y emociones, mis capacidades como la inteligencia intelectual, inteligencia emocional, de los éxitos acumulandos… de ahí me hago una idea: – ¡Oh, soy genial!; ó genuinamente evalúo esas áreas y veo que hay cosas buenas, otras no tan buenas, otras malas, las que hay que cambiar y desarrollar a mejor.

Por aquí pasamos a través de la tesitura: ¿Considerarse competente para los desafíos diarios de la vida, contar con eficacia personal, saberse merecedor de afecto y aceptación? ¿Me respeto a mi mismo? Si es positiva la respuesta a ambas preguntas… la autoestima estará bien.

De dónde se alimenta la autoestima:

«Las etapas iniciales del desarrollo, son de vital importancia en el desarrollo de una autoestima “sana o positiva”. Desde la etapa neonatal, niñez, adolescencia y primera juventud a través de los cuidados y de la educación recibida, las personas han de ir saliendo de una relación de total dependencia con sus padres o tutores a lograr autonomía e independencia. Para que este proceso sea exitoso, se ha debido afianzar de manera estable y segura una base de seguridad y confianza en sí mismo que a su vez, les proporcionara una alta autoestima.

Esta base, se irá formando a través del equilibrio entre la protección y la libertad, el respeto, un contexto definido con normas y limites claramente definidos, la aceptación de sus sentimientos y pensamientos y la consideración de su propia persona.» *

Si sucediera así, el resultado debe ser una persona con una alta autoestima, que posee sentimientos de confianza, autoeficacia y seguridad en sí misma, se muestra más flexible realista e independiente, posee mayor facilidad para adaptarse a los cambios, será perseverante ante las dificultades, asertivo, menos susceptible a la crítica y se muestrará abierto a aprender de los errores. ¡Muy bien!

Y mi pregunta es: ¿Quién es tan perfecto para criar y educar sin equivocarse y sin socabar en algún momento todo ese equilibrio entre protección y libertad? Respuesta: Nadie.

De esto se deriva, que aunque seamos producto de lo que recibimos en la primera etapa de la vida debe ser corriente que en la adultez exista la responsabilidad individual en que aún no teniendo bases totalmente adecuada para una alta autoestima… se pueda llegar a la aceptación y valoración de uno mismo de forma positiva y buena. ¿Cómo llevarlo al plano real, siendo esencial autovaloarnos correctamente?

continua…

*Artículo Psicología y autoestima.