Hola!
La seguridad de vivir en Dios, provoca una tremenda paz y nos ubica en la persona que somos y en la persona que seremos al dejarnos moldear por el Creador. Supongo que a todos nos ha sucedido… que la sobre-valorada autoestima golpea nuestra cara con frecuencia.
El mundo que nos rodea constantemente va proclamando que debes creerte capaz de esto, aquello o lo otro… así dice: «hay que mirar al mundo de frente y tomar consciencia de que debes tomar responsabilidad sobre tu autoperscepción y así aunmentar la sensación de competencia y merecimiento.» No es que este mal del todo, aunque yo lo interpretaría algo distinto para no dejarnos engañar. Porque si sólo soy capaz de centrarme en mí… entonces interpretaré que el mundo es el «Yo.»
Ciertamente es acertado que nos miremos al espejo y nos amemos, que nos aceptemos en nuestras carasterísticas física y psicológica, ¡claro que sí!; porque dice la Palabra … amarás a tu prójimo como a ti mismo [Mateo 22: 39], (lo bueno que quiero para mi, debe ser lo bueno que deseo para mi prójimo), e igualmente se deslinda de este verso que si soy capaz de amarme… entonces seré capaz de amar a quien sea que tengo cerca. Aquí radica la autoestima: amarme para aceptarme como sea que soy, y saber que mi debilidad, sea cual sea, en ello Dios se gloriará.
Observemos: el verso comienza diciendo este es el segundo madamiento, pues antes dice: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.» [Mateo 22: 38] ¡Eh! Ahí es donde nos equivocamos ¿A quién miramos primero? Primero es mirar a Dios y luego mirarnos a nosotros. Si tienes a Dios presente como tu creador, hijo de Dios sabes que eres. La imagen que refleja el espejo donde te miras… tendrá aquella autoperscepción (que quiere mostrarnos el mundo, pero que conduce a media-verdad), y cambiar la mirada, entonces provocaría que todo aquello que debilita la autoestima, todo podrá ser pasado por «ese aro«: El aro del Amor de Dios, y aprenderiamos a dispensarnos una verdadera autoestima en todo sentido.

