martes 13/10/2020

Hola!

El proceso de la oración es edificante y permite la interrelación entre hermanos, es primariamente una relación entre tú y El Señor, empero cuando oramos por los demás ya nos hacemos participes de su sentir, y viceversa, por eso es importante tener en cuenta que es bueno pedir a los demás que oren por nosotros. La oración de los demás fortalece nuestra propia petición.

» … Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios.» [Romanos 15: 30] Aquí el apóstol Pablo convencido que la oración de los hermanos valdría mucho, les pedía que intercedieran por él.

Tengamos en cuenta, que cuando hacemos esto, reconocemos más aún la necesidad de revestirnos de humildad, su Palabra es verdadera en cuanto dice: «Humillaos pues, bajo la poderosa mano de Dios, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.» [1ª Pedro 5: 7]. Es que cuando Dios responda la oración, si hemos involucrado a otros hermanos, éstos serán partícipes del testimonio, serán también bendecidos y se reafirmará su convicción del poder de la oración. Por eso es idóneo que le/s haga saber de la respuesta de Dios, así tiene/n la oportunidad de Gloriar al Señor igualmente.

Permites, al solicitar a uno o varios hermanos, o al conjunto del Cuerpo de la iglesia, que la oración sea de mayor autoridad, (Mateo 18: 19); será aunmentada la cantidad de oración por ese motivo específico, y ampliará el conocimiento de cómo orar de manera más exacta, en cuanto algún hermano ya tenga la experiencia de una situación similar y sepa orar mejor en el caso que uno no entienda el cómo.