jueves 08/10/2020

Hola!

Y, ¿con qué actitud orar? La mente concentrada y el corazón animado. Evadir todo lo que entorpece la oración, puede ser una faena.

«Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.» [1ª Pedro 4: 7] Es decir, para orar bien, mantenganse sobrios y con la mente despejada (Según la traducción NVI), así que es conveniente, estar dispuesto totalmente al díalogo con Dios, con mente y corazón, sin distracción.

La oración no debe ser autoritaria, ni exigente, no es Dios nuestro «robot» que acatará nuestras ordenes, no. Es un Creador amoroso, y en su voluntad siempre estará el ánimo de llevarnos al bien. En ocaciones las aflicciones y desasociego es lo que hace que nos acerquemos a Él, así puede que éstas cosas sean para bendición. Todo lo que provoque volver al Señor es una bendición.

No por mucho hablar, siendo retóricos o impertinentes, Dios nos escuchará más. «Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.» [Mateo 6: 7] Leed el por qué: «No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis» [Mateo 6: 8].

Con orgullo y engreimiento no es manera de presentar oración. Antes mejor, reconociendo lo inmerecidos que somos de recibir la bendición. Leed Lucas 18: 10- 14, la parábola del fariseo y el publicano.