Hola!
¿Por quién orar? Es una pregunta que parece capciosa, por supuesto que oraremos por nosotros mismos, por nuestra familia, nuestros allegados, nuestros hermanos en Cristo, por nuestros Pastores y Líderes, Ministros y Diáconos: «Hermanos orad por nosotros.» [1ª Tesalonicenses 5: 25] Igualmente por todo el pueblo de Dios. Y ciertamente así debe ser. Aunque hay más.
«Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo (Jesús) os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.» [Mateo 5: 43- 45]… orar por los que no nos aman… es una buena condición para considerarte hijo de Dios.
La oración intercesora es muy eficaz, cuando ponemos en oración a otros, cuando le hacemos saber al Señor que estamos abarrotados en pesar por lo que le acontece a otras personas, el Señor escucha, y gracias a la oración ferviente y consciente muchos milagros son hechos: «Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.» [Génesis 20: 17- 18]
¿Por cuál otra cosa orar? Por la evangelización, porque la semilla (La Palabra) no sólo sea sembrada sino que crezca y de fruto. «Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.» [2ª tesalonicenses 3: 1- 2]. Por ser librados del mal y de los malos, del engañador y sus seguidores, también es un buen motivo de oración.
Y orar por un avivamiento es crucial. Otro motivo para presentar súplicas a Dios diariamente.

