Hola!
¿Cuándo orar? Si nos referimos al tiempo físico pues, hay horarios y horarios. El Señor Jesús oraba, enseñó a sus discípulos a orar, les mostró el cómo y el cuándo.
«Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.» [Marcos 1: 35] De la manera que lo expone el evangelista, era una costumbre en Jesús dedicar la primera hora del día a orar. Es evidente que El Señor antes de empezar cada día su ministerio oraba al Padre. Pues, que nos queda a nosotros sino imitar aquel hábito, ¡fruto da!, comienzas el día en ls manos del Padre celestial, abierto a sus bendiciones y disposiciones.
«En aquellos días él (Jesús) fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.» [Lucas 6: 12] Debía tomar a los doce discípulos, las personas que le seguirían, ahora que estaba Él en la tierra, los quedarían después de la resurrección para testificar. Ellos debían ser especiales y oró toda la noche. Ante decisiones ambiguas, dudosas o importantes, no queda de otra: orar toda la noche, escucharemos la respuesta de Dios. Es lo que llamamos hoy Vigilia. Es permanecer vigilante y atento a la respuesta del Señor.
En cuanto al «orar sin cesar,» pienso que además de entregar tiempo en oración al Señor, también es la manera de instar a que todo,debemos ponerlo en oración, sin interrupciones aguardar la voluntad de Dios en cada área de nuestras vidas.
«También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar»… [Lucas 18: 1] Es decir, ya sin valorar horarios, sino que siempre, frecuentemente, ante cualquier situación o condición.

