sábado 03/10/2020

Hola!

Ya respondimos: ¿Por qué orar? Porque orar tiene un propósito doble, comunicarnos con Dios y conocerle a Él. Otra de las preguntas: ¿Cómo orar?

Las oraciones que hacían los profetas, los reyes, los sacerdotes, el pueblo de Dios, recogidas en el antiguo Testamento son tan especiales, que merece la pena evocar algunas. Las oraciones a través de Salmos o cánticos de David, por mencionar algún ejemplo, son lección de oración:

  • «Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.» [Salmos 4: 1]
  • «¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! » [Salmos 8: 1]
  • «Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración.» [Salmos 6: 9 ]

Hay mucho que aprender de la manera que oraba el rey David, en estas secciones se representa la necesidad de ser escuchado por Dios, la alabanza en el reconocimiento humilde de la Gloria de Dios y la satisfacción cuando el Señor oye el ruego. Todo esto es expresar a Dios un sentir y hacerlo de forma abierta, franca, con naturalidad y honradez.

Otra cara del ¿cómo orar?, La reverencia. Sí, en reverencia; leed lo que dice la Palabra: «Guardad mis días de reposo y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová.» [Levítico 26: 2]. Y el Señor advierte: «No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.» [Levítico 26: 1]. La reverencia sólo es para Él, no hay nada más que merezca ser reverenciado. Entonces, orad siempre en reverencia delante del Señor . Y de aquí se desprende, ¿a quién orar? No cabe duda, sólo al Dios trino y creador.