lunes 28/09/2020

Hola!

David. Un personaje histórico de la Biblia. Antepasado de Jesús, el Señor. El menor de ocho hijos de Isaí, fue el segundo rey de Israel. Mató al gigante Goliat de manera estrepitosa, venció a los enemigos de Israel y preparó a los israelitas para la construción del templo de Jerusalén. Contaba con talento para la música: tocaba el arpa, compuso elegías y salmos. Profetizó la venida de Jesús y su resurreción. Libró batallas y cometió adulterio. Reinó por cuarenta años sobre Israel: siete años reinó en Hebrón y treita tres en Jerusalén. Padre de Salomón. Murió de unos 70 años de edad en su cama, al cuidado de una joven sunamita, Abisag.

Leyendo en carrerilla este resumen de la biografía del rey David, todo parece indicar que su currículum no fue ni corto ni apagado. Cuando fue presentado ante Samuel era aún muchacho, tenía la habilidad de tocar el arpa, el don de la música, se dedicaba a pastorear ovejas. Y Jehová lo escogió, le indicó a Samuel que era él, escogido para reinar sobre Israel. [1ª Samuel 16: 1- 13]

«Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.» [1ª Samuel 16: 7]. Todo indica que Isaí , el padre, por lógica presenta a sus hijos mayores y también Samuel, por lógica, cree que uno de los mayores será el escogido. Pero no. La lógica de los hombres no tiene que ver con los designios de Dios.

Evidentemente, habría sorpresa para todos cuando al más pequeño fue al que ungió el profeta. No había recibido confirmación Samuel sobre los hijos presentados; tuvo que insistir preguntando si no tenía más hijos, e Isaí, supongo que con duda, habló del menor de los ocho.

David de hermoso parecer, entró y Jehová confirmó a Samuel diciendo: «éste es.»

«Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. «[1ª Samuel: 13]

¿Enseñanza? Dios está en control siempre, escoge, llama, prepara y atiza a sus ungidos, no hay ni equivocación, ni duda en su elección.