sábado 05/09/2020

Hola!

La sujeción causa molestía, solo de oír esta expesión enseguida nos imaginamos atados, apretados, incapacitados para hacer y deshacer, pues interpretamos que se trata de estar retenido en algo o alguien que nos hace dependientes y nos quita libertad. Sin embargo en la Biblia el significado de sujeción va mucho más allá a la simple «atadura» que puede interpretar el mundo.

SUJECIÓN: Unión con que algo se sostiene, de modo que no puede separarse, dividirse o inclinarse. En la filosofía se le llama sujeción al soporte de las vivencias y sensaciones. Los sinonímos de sujeción son: sostener, atar, poner freno, asegurar, juntar.

En el contexto bíblico, se menciona en varias ocasiones, por ejemplo en la Epístola 1ª Timoteo dice: «…  que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad,» refiriendose a uno de los requísitos que deben cumplir aquellos que anhelan obispado, esto es, que mantega a sus hijos en ejemplo de buenos hijos obedientes y decentes, que crezcan en las enseñanzas cristianas. Y enseguida explica el porqué: «…pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?» [1ª Timoteo 3: 4- 5].

La polémica sujeción de la mujer al marido: «Las casadas estén sujetas a sus propios maridos» [Efesios 5: 22a], al sacar de contexto esta expresión asustaría; los que quieren oír lo contrario de lo que significa ésta exhortación avalan que invita a que la mujer sea una esclava sin opinión ante su marido! Es muy alejado esto de la realidad que expone sobre el matrimonio el apóstol. Continua: «… porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.» Por tanto hay un sostén, un vínculo dependiente entre la cabeza y su cuerpo, es una cuestión de orden, no una cuestión de superioridad ni de menosprecio, porque: «Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.» Claramente a la imagen de Dios los creó, a ambos, por tamto en igualdad de condiciones y de valor. Y sigue exponiendo cómo debe de ser ese vínculo: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella…» [Efesios 5: 25] Nótese la circunstancia en que se desarrolla un matrimonio cristiano: amor, entrega, sujeción.

Y El Señor, es el máximo ejemplo de sujeción a la Voluntad del Padre, es el sostén, el camino y la verdad: «Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.» [1ª Corintios 15: 18]

Resumiendo, sujeción, «estar sujeto a», es la acción de sujetar, unir, sostener, no es un sometimiento fuera de la voluntad de la persona, no se refiere a ser secundario, ni un simple subordinado, sino que es: identificarse con (algo o alguien)/ estar apoyando a (algo o alguien). *

*Sujetos o “submit” en ingles, del Griego= hupotasso. Mejor traducida como “identificarse con”-“ estar apoyando a. “