miércoles 02/09/2020

Hola!

Puede que te levantes de tu tristeza, tomes aliento y pongas «manos a la obra,» … no será fácil. A Nehemías le tocaba ahora alentar y convecer a todos los que estarían inmersos en la reconstrucción de la muralla de Jerusalén, que por su propio interés y bien asumieran ellos mismos la tarea, lo que podría parecer un despropósito al estar siendo vituperados por sus enemigos, que les intimidaban, se burlaban y tildaban de débiles.

Nehemías evaluó el trabajo que les esperaba, les mostró la difícil situación en que se encontraban, para convecerles que podían dejar de ser objeto de deshonra los alentó y declaró cómo la mano de Dios había sido buena con él, y así mismo que tenía además la aprobación del rey. [leed Nehemías 2: 11- 19]. El resultado fue que le respondieron: «Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos.»

Repartieron el trabajo para la reedificación y comenzaron las obras, contribuyendo unos con otros de tal manera que fue siendo restaurada la muralla y la ciudad poco a poco: «Así esforzaron sus manos para bien.«

Evaluemos algunos puntos:

  • deberás no solo levantarte y poner manos a la obra, deberás alentar y convencer a los que estén relacionados con el propósito y objetivo final.
  • una evaluación oportuna y realista dará el margen de la magnitud de la tarea.
  • el trabajo en equipo, coordinado y «en cuadrilla,» será más eficiente.

Tres observaciones importantes para impulsar la tarea.