sábado 22/08/2020

Hola!

Hemos abordado durante estos últimos días un tema crucial por el que funciona la iglesia cristiana, los ministerios: su raíz, su próposito y sus carasterísiticas en general. Haré un último bosquejo sobre este asunto, para resumir el objetivo de servir/misnistrar: es la función viva de la iglesia.

Dijo Jesús: «Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.» [Juan 13: 15] Lo dijo explicitamente: «… y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.» [Mateo 20: 27- 28] Deja claro que siendo el Señor su fin es servir, cuánto más el que le sigue! Insiste en la promesa, hay bendición al servir en amor: «De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.» [Juan 13: 16- 17]

Señalemos los ministerios:

Ministrar al Señor: A través de la obediencia, «…y por quien (Por Jesús) recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.» [Romanos 1: 5], la adoración y la alabanza que señalan el reconocimeinto del poder del Dios creador:

«Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.
Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza.
Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.
Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.
» [Salmos 66: 1- 4]

Ministrar a los miembros de la Iglesia: Según cada don que Dios ha dado a cada uno en particular, con la finalidad de ser proliferos en edificación, crecimiento espiritual y comunión. Estos dones los ha regalado el Espíritu Santo: «Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.» [1ª Corintios 11] La diversidad de dones une a los miembros de la iglesia, unos dependen de los otros, como los miembros del cuerpo: «… porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia… de tal manera que nada os falta en ningún don … y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.» [1ª Corintios 1: 4- 10] y hay recomendaciones de cómo usar los dones para ministrar: «De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.»
[Romanos 12:6- 8]

Están además los cinco Ministerios instituidos directamente por el Señor: «Y él (El Señor) mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros [Efesios 4: 11] Insprescindibles para cumplir el próposiuto de la Iglesia.

Ministrar al mundo: A través de la evangelización y la obra social. Son miniterios que abren las puertas de la iglesia, exponen el amor de Dios a los hombres, son el medio para llevar la Nueva Buena a todas las naciones y la forma de atender a los que precisan cuidados: «Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.»[Mateo 5: 42]

«Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.» [Marcos 13: 10]