martes 18/08/2020

Hola!

Cómo ejercer el ministerio? Respuesta: Siendo servidor de los demás.

El apostolado en sí es un ministerio, (diakonoi).

Primero: Dios nos lleva en triunfo en Cristo Jesús, y por ello podemos manifestar en todo lugar su conocimiento, por medio de la sinceridad, como de parte de Dios y hablando en Cristo. [2ª Corintios 2: 14- 17]. Segundo: No hace falta una «carta de presentación,» esa carta está en los corazones y puede ser leída por todos los hombres, cartas expedidas por el Espíritu del Dios vivo. [2ª Corintios 3: 2- 3] Tercero: Considérate apartado para Dios, por medio de la Gracia. Pablo habla que él fue apartado, y de igual manera se refiere a todos [Romanos 1: 1- 6] Cuarto: Una dosis alta de responsabilidad lleva el cuidado del ministerio. Recomendarse como ministro de Dios, implica mucha paciencia, pureza, longaminidad, bondad, andar en el Espiritu Santo, manifestar amor sincero en cualquier estado ya sea o no en tribulaciones, necesidades y angustías, para no dar ocasión de tropiezos ni sea vituperado el ministerio. [2ª Corintios 6: 1- 7].

Hay diversidad de ministerios, no sólo el apostolado es importante, muchos otros servicios son necesarios, como dar sostén material a los hermanos y demás necesitados y a la propia iglesia en sí misma, el servicio de las mesas, ayuda a las viudas, cuidado de los enfermos, la oración y adoración, y así se diversifica el servicio, como se ejemplifica en Hechos 6: 1- 7 , concluyendo que es bueno que cada uno se ocupe de un oficio siempre dando buen testimonio: «Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. De esta manera funciona el cuerpo de Cristo, a través de los ministerios que Él mismo erigió: «Y él mismo (Cristo) constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo…» Y el objetivo de cada mimisterio es: «… que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo…» [Efesios 4: 11- 12].