sábado 15/08/2020

Hola!

Hablemos de dos actitudes ante los fenómenos que nos sobrevienen o dos sentimientos respecto a lo que tenemos: conformarse/ contentarse. La conformidad y el contentamiento se parecen, y solemos expresarnos respecto a ellos como sinónimos y no lo son.

Estar conforme con una cosa es demostrar asenso (acción y efecto de asentir), demostrar aprobación, lo cual no significa que irremediablemente quedemos de brazos cruzados. Se puede tolerar y sufrir una adversidad, aceptar lo que está pasando, y a la vez se puede buscar y encontrar una solución, una salida.

Un Tornado, llega de manera inesperada, destruye todo lo que hay a su paso, no queda otra que aceptar, conformarse con la destrucción que provocó, es imposible controlar lo que provoca un Tornado. Sin embargo, poner manos a la obra y reconstruir lo quedó destruido a su paso, ya eso es otra cosa. Sentiste conformidad! porque fuiste paciente en la adversidad y te resignaste a lo que pasó. Pero no sentiste contentamiento, y ahí es cuando concentras tus fuerzas en recomponer lo destruído.

Y vivir en CONTENTAMIENTO es básicamente, estar en concoordancia. Disfrutar lo que se tiene, apreciando lo bueno que posees, aunque «luzca» poco (si crees que es poco, cuando lo pierdes sabrás que era bastante) y no vivir añorando lo que no posees! Esa capacidad de valorar lo que tienes: desde la Salud, la familia, hasta las pertenenecias materiales, te hace cuidarlas y preservarlas. Si vives deplorando por lo que no tienes y crees que tenerlo es lo te haría feliz: nunca tendrás contentamiento.

Consideremos este paradigma que describe el apóstol Pablo:
«Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.» [Filipenses 4: 12]

Es justamente el equilibrio entre conformidad/ contentamiento!

En el verso anterior dice: «No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.» [Filipenses 4: 11]

Él, (Pablo) pasó por tribulaciones. No se queda de brazos cruzados aunque estaba listo para pasar por lo que fuese que sucediera: «No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.» [Filipenses 4: 11] Así que, exhorta a sus discípulos a seguir cuidando de él y agradece el apoyo y la bondad que le dedicaban: «Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.» [Filipenses 4: 14] Sabía Pablo que, ellos le suplen a él y Dios les supliría a ellos.

La conformidad /contentamiento de Pablo, nacía de una resolución infalible que había hecho realidad en su vida: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» [Filipenses 4: 13] El punto a debatir entonces es: En quién ponemos la mira? respuestas: En lo que creemos que nos hará sentir contentamiento ó en quién te fortalecerá sea cual sea la situación en que estés!