viernes 14/08/2020

Hola!

Saber ser huesped! Seguramente en algún momento en tu vida has ocupado la posición de huésped o lo harás. Si es imprescindible ser buen hospedero u hospitalario, siendo tolerante y agradable con nuestro invitado, para ser un buen anfitrión, mucho más presitigioso es comportarse adecuadamente en casa ajena. La conducta del huésped dejará mucho que decir, cuando no está avalada por la consideración y el agradecimiento sincero hacia el hospedero.

El dejarse invitar es la manera de aceptar el ofrecimiento amable (cuando es franco y con buena inteción) de quién nos acoge, ya sea un amigo, familiar, colega, vecino, hermano en la fe, o una persona desconocida que en una situación extraordinaria nos admite en su hogar. La decisión de «quedarse,» a compartir techo, mesa y entorno familiar de otra persona es delicado en cuanto depende mucho de tu amabilidad y «saber estar,» a ello está sujeto en gran medida que la estancia llegue a ser amena, agradable o calimitosa tanto para tí como para tu anfitrión. Así también ser impertinente traerá muchos sinsabores: «Detén tu pie de la casa de tu vecino, No sea que hastiado de ti te aborrezca.» [Proverbios 25: 17]

Hay reglas a seguir, si quieres ser buen huésped:

Demostrar respeto: A) Entérate del estilo de vida de la casa, preguntando sobre los horarios y hábitos del hospedero y su familia. B) El uso de las zonas comunes, hazlo siempre de forma colegiada previamente. C) Puede que existan distinciones culturales a la hora de comportarse, puntos de vistas, tipo de comida, etc. (acéptalo, ¡no intentes cambiar su estilo! D) Ofrécete a contribuir con el quehacer diario del hogar y sé autosuficiente. E) De ser posible siempre avisa cuándo vas a llegar y cuándo te vas a marchas. F) Muestra agradecimiento y amabilidad, satisfacción con la estadía y lo que compartieron contigo.

Otro punto de vista: Somos huéspedes en esta Tierra, nuestro deber es respetarla y mantenerla habitable, lo que no hacemos con haciduidad ni persistencia. Sólo es una nota a tener en cuenta.

Otro punto de vista: Llegar a ser huesped «Vip» * de una morada especial; podemos dejarnos moldear y dejarnos invitar por un anfitrión singular: «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.» [Juan 14: 1- 3]


*VIP:  (Very Important Person) Persona muy importante.