Hola!
¿A quién no le ha pasado, que pretendiendo hacer alguna cosa, la planea meticulosamente, cree que todos los «cabos los tiene bien amarrados» y de repente, nada sale como tenía pensado? Se enreda todo de tal forma, que el plan se va al traste! Los «dichosos planes» se descalabran. Suceden entonces, otras cosas que resultan van contra lo que teníamos premeditado, de lo supuestamente bueno que sucedería … se desmorona todo, y a la par nos derribamos nosotros!
Las miles de vivencias que están latentes aún, por la llegada abrupta de esta Pandemia de COVID-19, que todo paralizó: vacaciones, bodas, compras, nuevos trabajos, planes estatales, todo cabeza abajo! es un ejemplo vivido por todos. También pasa en la vida personal, que tomamos iniciativas y el resultado es totalmente distinto a lo que proyectamos.
No estoy diciendo que planear sea incorrecto, no!, ni que tener la mente en positivo al concebir y fraguar un programa sea inadecuado! Lo que quisiera exponer es que no todas las «tesis» tienen que cumplirse siempre y menos bajo nuestra exquisita suspicacia afirmar categóricamente que algo será cómo planeamos. Puede, y es así de hecho, que muchos proyectos fracasan, sin más y sin ser pesimistas o derrotistas se debe aceptar, ese es el «As bajo la manga» que hay que tener. Generalmente lo que hacemos es buscar culpable para satisfacer la inquietud que nos provoca no llegar a lo estimado: por qué no salió bien? quién tiene la culpa? en que parte del plan fallé? Analizar en qué se falló para intentarlo nuevamente es bueno, lo que no es bueno es la obstinación cuando lo que sucedió va fuera de nuestro pequeño y humano alcance!
En nuestra vida cotidiana, nos permitimos andar sin contar con la voluntad de Dios, y a veces suceden cosas, bajo su permisibilidad, que no nos gustan! Y las tasamos de malas! y no, no son nunca malas, aunque estén fuera de nuestros planes y aunque luzcan «malas.»
Un ejemplo: «Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana… Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.» [Juan 11: 1- 6 ]
En este pasaje no se está hablando ni de bodas, ni de fiestas, ni de otras cosas triviales, se habla de vida y muerte, la enfermedad de un hombre joven amigo de Jesús, amado por Él, le lleva a la muerte. Y todos desesperados le informan a Jesús, y además le piden cuentas: «Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.» [Juan 11: 21] El Señor conocía que era para gloriar a Dios lo que sucedió, y lo soluciona todo, resucita en el momento adecuado a Lázaro, y muestra el poder del Padre!, muchas veces es necesario que Dios muestre su voluntad y poder aunque no lo comprendamos.
Hacer planes es bueno, ponerlos en manos de Dios mejor, y aún mejor y alto es aceptar la voluntad de Él, porque muchas veces nuestra mirada es corta, y como Jonás queremos evitar su voluntad, y sin embargo no la podemos esquivar. [Jonás 1: 17]
Una sugerencia: Dios conoce nuestras intenciones (involucra a Dios en tu plan), el Espíritu puede interceder (la oración siempre es útil), a sus hijos siempre todo ayuda a bien (acepta su santa Voluntad).
«Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.» [Romanos 8: 27- 28]


Una respuesta a “jueves 06/08/2020”
Porque los pensamientos del Señor son más altos que los nuestros. El difícil aprender la lección de dejar todo en sus manos, pero eso es sabio.Aprendamos a confiar plenamente que siempre Dios tiene el control.
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