jueves 23/07/2020

Hola!

La TERNURA, (cualidad de tierno) evoca un sentimiento de cariño entrañable, cercano, cordial hacia lo que es apreciado. Se expresa con acciones de delicadeza, suavidad, mimo.

Tenemos algunos problemas con la demostración de la ternura, sí. Esos conceptos «raros» sobre la ternura, que nos han impuesto con tanta «cultura de lo fuerte, lo duro, lo invencible que somos», ahuyenta de nosotros ejercitar esta cualidad aunque la sintamos. Erróneamente decimos: – «Que no llore, llorar no es de hombre!», – «Si es tan blandito, quien le respetará!,»- «Una mujer fuerte pasa por encima de tanta blandenguería! … y otras expresiones absurdas sobre la capacidad de demostrar uno de los signos de amar, más dulce, benévolo y afable.

También la ternura se muestra en un requiebro: es decir, en galantear y alabar, y en piropear. Pero ahora estar hablando con galanterías puede que sea confundido con acoso… falta de respeto… y hasta se convertiría en delito según el contexto! Vemos en una madre la máxima expresión de ternura al tomar en brazos a su pequeño y mimarle al propiciarle alimento de su seno, o calmarle luego de algún susto o caída. También cuando llamamos tierna la edad correspondiente a la primera infancia porque es una etapa de docilidad y delicadeza, por eso es más acertado educar a un niño/a en honor y con ternura que por castigo y amenaza.

Un libro que desborda ternura, sin duda, es Cantar de los Cantares (según los estudiosos escrito por Salomón o para Salomón), donde dos enamorados exponen con espléndidas metáforas el mutuo sentimiento tierno y pasión que sienten ambos. El esposo mira a la esposa como un dechado de perfecciones, «- Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.» [Cantares 2: 10] «- Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha.» [Cantares 4: 7] Y la esposa corresponde «- Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.»[Cantares 1:13] y, «- He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce.»

. Imagina un matrimonio del siglo XXI que funcione en ternura, en respeto y cuidados del uno por la otra y viceversa! Sin esos absurdos «cargos de conciencia» de que estoy siendo débil, blando/a, dócil, y por ello me aplastará en su «machismo /feminismo» y por esto se dejen de tratar con ternura por miedos a mostrar amor completo, y convertirse en «domesticados» uno/a del otro/a. !Que tonta cultura de fortaleza!

. «Imagina que todo el mundo fuese algo más tierno, algo más amable, algo más cariñoso. Con ese pequeño esfuerzo cambiaríamos el mundo de un día para otro». (John Kazebic)* Que ilusión!, se terminarían todas las acciones malévolas en este mundo!

. Imagina que te aman con ternura, inmensa mansedumbre y paciencia incalculable. Este no es un amor tierno de imaginación, es real. El tierno amor que siente Dios por sus hijos, por su pueblo, por su Iglesia, lo demuestra cada día de la humanidad desde su creación hasta siempre, en que hasta a su hijo entregó para salvar a todo aquel que Él crea. [Juan 3: 16- 17]


*John Katzenbach (23 de junio de 1950, Estados Unidos) es un escritor estadounidense.