Hola!
La DISCRECIÓN es un arte, pues aprender a ser reservado y prudente en la conversación y en el actuar es una virtud que no es fácil aplicar. Nos encanta contar lo «último,» que vimos o nos dijeron, ser el que trae lo más nuevo acontecido, ya sea a título personal o no. Y no siempre es adecuado decirlo todo, de todo, de todos y a todos.
Discreción: Reserva, prudencia, circunspección. (Dicho por la RAE)
El tacto en ser mesurado al hablar es muy conveniente en múltiples ocasiones, sobre todo para formar juicios, lucir sensatez al guardar un secreto puede que nos libre de un embrollo. La prudencia ante distintas circunstancias nos muestra como personas que saben comportarse comedidamente. No todo momento es adecuado para preguntar: – ¿Qué pasa, qué hiciste o qué te hicieron? Y menos repetir las respuestas a estas interrogantes a otros, sobre todo a «público» no adecuado. A veces o muchas veces es beneficioso callar! Ni tampoco es ventajoso decir algo que no corresponde con tal de decir «lo último» para sentir el «gustito» de que los demás nos vean con cara de: – Mira este se las sabe todas!
La discreción tiene relación directa con el DECORO, ser reservado en el plano intimo y personal es de persona prudente y con recato. Guardarse a sí mismo es de inteligente, por que la indiscreción te hacen vulnerable y frágil.
En el ámbito cotidiano la discreción es un blasón porque:
«La discreción te guardará; te preservará la inteligencia, para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades…»[Proverbios 2: 11- 12] He ahí la cuestión, no siempre vas a conocer ni las intenciones ni los hábitos de tergiversar que tienen los perversos.
«Entended, oh simples, discreción…» [Proverbios 8: 5] Simple se refiere a la persona incauta, que como dice el refrán, su indiscreción, puede que tenga consecuencia grave: «El pez muere por su boca»!
«… Mas la indiscreción de los necios es engaño.» [Proverbios 14: b8] Y, cuidado con prestar oídos a los necios, que hacen gala de repetir de lo que se «enteraron,» sumando o restando según su necedad.
Mejor es practicar el don de expresarse con ingenio y oportunidad, reserva y prudencia!

