jueves 02/07/2020

Hola!

¿Cuál es la medida de la percepción correcta?¿Es una cualidad veraz siempre lo que percibimos? O percibimos, interpretamos y extrapolamos a conceptos «según nuestros sentidos capten» la realidad? La conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente, se la llama VERDAD en el diccionario. ¿Entonces, diremos como la expresión popular: la verdad es relativa, según el punto de mira será verdad o no, según se interprete el fenómeno u objeto será verdad o no, para mí esta es la verdad, para ti será otra la verdad?

O, no será mejor evaluar la evidencia, la exactitud, la autenticidad y probar que ese juicio o proposición no se puede negar, aunque a uno le «luzca» raro o por el contrario percatarse que no es juicio verdadero?

Hablemos sobre la verdad, lo verdadero y las medias verdades.

Entonces, tenemos: la realidad percibida (lo que captan nuestros sentidos), la construida (lo que creemos en nuestra mente luego de la percepción), y la realidad existente (que es inmutable por naturaleza y fuera de nuestra idea, es decir ES y punto, aunque esté fuera de nuestro intelecto, digamos que virgen de elucubraciones) Y para uno aceptar una verdad de manera conceptual deberían coincidir estas tres, así lo catalogamos de verdadero.

Pero … siempre hay un pero … vivimos en un entorno dónde lo que proliferan son las medias verdades/engaños solapados, y he ahí dónde nos dejamos embaucar, al prestar oídos a estas. Deberíamos tener en cuenta algunas cosas y veamos algunos ejemplos:

1ª cosa: Quién plantea la supuesta verdad? «Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien. [Salmos 53: 1] y dice el profeta: «Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.» [Isaías 44: 6]

2ª cosa: Se vislumbra que hay segundas intenciones? «Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.» [Lucas 4: 6- 7]

3ª cosa: Se puede autentificar la supuesta verdad? …»y no me hallaron disputando con ninguno, ni amotinando a la multitud; ni en el templo, ni en las sinagogas ni en la ciudad; ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan.» [Hechos 24: 12- 13]

Tres cosas para ensayar ante cualquier propuesta de verdad.