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Si hacemos una cosa utilizando los elementos adecuados estamos construyendo. Construir nunca ha sido tarea fácil, generalmente se comienza desde cero, y más o menos se traza un proyecto que será la guía en la ejecución, hay que tener en cuenta los «materiales» que necesito para fabricar la obra, y llegar a desarrollarla en vez de hundirla.
Debo observar cómo hacer la base, y dónde la construiría respecto a la orientación, si se trata de una casa necesitaré hormigón para los cimientos, luego lo que sostiene la estructura, un metal; también cemento, ladrillos o bloques, que conforman las paredes que las dan forma y protección a la vivienda, madera o aluminio y cristales para puertas y ventanas, permiten el acceso al exterior e iluminación a la casa, tuberías para agua y desagüe y red eléctrica, el techo: altura, fortaleza y seguridad …. pintura para una terminación chula.
Estos mismos detalles son los que debemos analizar antes de comenzar un proyecto en nuestras vidas, y reunir los elementos imprescindibles para que nuestra «construcción» llegue a ser buena, útil y satisfaga la función para la que se hizo. Imaginemos la crianza de un hijo/a, entretanto no sea adulto y tome sus propias determinaciones, ¿Qué tenemos en plan para educarle, qué queremos que aprenda, qué nos gustaría que llegue a ser en la adultez? ¿Qué normas aplicaríamos para lograrlo? O imaginemos la «construcción» de la vida espiritual: ¿Cómo llevarías a cabo este proyecto? Tendrías que tener en cuenta: la base, la orientación, qué sostiene la estructura, cómo protegerla, cómo se relaciona con el mundo exterior, qué fortaleza tiene el techo: ideología (altura, madurez, fortaleza) y cómo debe lucir de bien para los demás. Hay que cuidar concienzudamente este proyecto, muchas amenazas deberá resistir.
¿Conoces qué y quién es un buen fundamento para «construir» una vida espiritual? y ¿Cómo cuidar y sostener esa «construcción»?
Dice el Señor: «Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.
Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.» [lee Lucas 6: 43- 49] y » … tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.» [lee Efesios 6: 10- 18]

