Hola!
– «Oye, que suerte tienes!», es una expresión que escuchamos (puede que digamos también!) si alguna cosa sale bien o cuando alcanza un objetivo esa persona. Se dice porque se considera que por causas fortuitas o casuales se logró un acierto.
Hay detrás de la ganancia un arduo trabajo o esfuerzo, una serie de sucesos llevan a la cima, por ejemplo una concentración en los estudios, con atención y repaso continuo hace que el estudiante apruebe con excelente Nota el examen. La actitud concienzuda provoca que se alcance una aptitud correcta que lleva al éxito de una tarea. Por lo que no hay nada de azar o casualidad en esto.
¿Y a qué llamamos bendición? Algo que nos mantiene en acierto y felicidad, una cosa excelente o muy beneficiosa que nos concede Dios.
¿No será más lógico llamar bendecido a aquél que se mantiene en acierto y no suertudo? ¿No estará en nosotros obrando la voluntad en amor de Dios y no un casual destino? !Es que dar testimonio sobre la bendición divina que recibimos también es importante y no que parezca que tenemos simplemente suerte!
Una cosa más, no traiga confusión: «Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles»[Hechos 1: 26] Vemos en este episodio que echaron a suertes quién sustituiría a Judas, pero primero: «Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido…» [Hechos 1: 24]
Enseñanzas: Todo está bajo la autoridad del Señor, acudir con clamor a Él ante una decisión a tomar, un deseo a alcanzar, es la sabia postura para recibir la bendición que necesitamos.

y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
[Isaías 44: 3]
