Hola!
En buen ánimo si avisamos sobre alguna cosa, advertimos o intentamos persuadir sobre algo, estamos exhortando a que se realice o se tome en cuenta nuestra plática y sea aplicado a la vida.
La exhortación es la manera de incitar o invitar a que se haga o deje de hacer algo, por lo que puede implicar también amonestación, incluso ruego y por supuesto consejo.
La acción de exhortar es constante en nuestro que hacer diario, o nos invitan a hacer algo o invitamos nosotros. ¿De dónde y/o de quién viene la exhortación? Esa es la clave, no sea engañosa, y lo que parece para bien sea en realidad para perdición. Dice Salmos 35: 20, «Porque no hablan paz; y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.» Esto debemos recordar cada vez que nos den algún tipo de exhortación. Otra clave, está en Salmos 120: 3, «¿Qué te dará o qué te aprovechará, oh lengua engañosa?.» !Cuando nos exhorten, estad alertas y sacad rápidamente conclusiones sobre cuál y para quién será el provecho! Observando la simiente en las actitudes de quién nos exhorta podemos determinar si es valido o no aceptar su exhortación, Miqueas 6: 11, «¿Daré por inocente al que tiene balanza falsa y bolsa de pesas engañosas?»
Así pues, lo que exhortemos o lo que aceptemos en exhortación no puede proceder ni de error ni de impureza ni de engaño. [lee 1 Tesalonicenses 2: 1- 16] y si de limpio entendimiento. [lee 2 Pedro 2: 1-2 ]

