viernes 15/05/2020

Hola!

Resulta que somos seres sociales, vivimos en sociedad, también pertenecemos a un núcleo social más reducido, la familia; por tanto continuamente tenemos que interrelacionarnos con los demás, sean familia, vecinos, compañeros de escuela o trabajo, hermanos en la fe o no, Hasta aquí: ¿Estáis de acuerdo con esta afirmación?

Una capacidad que es inherente a cada ser humano, que si la desarrollamos en plenitud seria la causante de la paz y felicidad social: la virtud del servicio. Solamente hay que mirar hacia afuera, mirar al otro, y distinguir las necesidades que tiene. No es un proceso complejo, es muy simple: observar en qué puedo servir a los demás y propiciar la ayuda según las posibilidades y dones que poseo, estar a disposición a ser valiosos y de utilidad. Servir se acompaña de paciencia, bondad, caridad, y desinterés.

… fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos [3 Juan 1- 5]

Servir a Dios es el centro de nuestra vida porque «… ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna [Romanos 6: 22]. Servir a los demás es la manera de ponerlo en práctica, así lo explicitó el propio Señor Jesús, … «tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí» ya que «… os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis». [Mateo 25: 35 – 40] y además lo demostró con hechos, «… ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis» [Juan 13: 14- 15] tanto que … «no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos»[Mateo 20- 28].