Hola!
En Proverbios 30: 24- 28, se describe magistralmente situaciones sabias:
Las hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su comida. Si reconocemos nuestras debilidades y evaluamos de qué carecemos, podríamos prepararnos concienzudamente para cubrir una necesidad (atesoramos la fuerza que nos faltaba).
Los conejos, pueblo nada esforzado, Y ponen su casa en la piedra. Si somos de los que menos se esfuerzan, entonces deberíamos asegurarnos de hacer las cosas bien desde un inicio para no tener que lamentar pérdidas.
Las langostas, que no tienen rey, Y salen todas por cuadrillas. En soledad o aisladamente al sentirnos sin una guía puede que nos defraudemos, sin embargo al trabajar en equipo se multiplican los Dones.
La araña que atrapas con la mano, Y está en palacios de rey. A veces sin buscarlo estás en lugar importante o frente a una tarea extraordinaria, y aprovechar esa circunstancia, es no dejar pasar la oportunidad.
En nuestro carácter se dibujan características que nos impiden avanzar, el asunto es localizar esa área que nos hace lentos, que nos «pega» al suelo, para apalancarnos y aprender. Dios muchas veces nos pondrá delante de situaciones que bajo nuestro parecer aseguramos que no vamos a ser competentes, pero Él siempre nos dará el medio, la forma y manera para ejecutar Su Voluntad. Muchos ejemplos hay en la Biblia: desde Moisés, David, otros muchos, pasando por los discípulos hasta Saulo de Tarso (Pablo), que lograron cumplir su cometido pasando por encima de sus debilidades.

[2ª Corintios 12: 9]
