Hola!
He escuchado con frecuencia, que las cosas no son blancas o negras, sino grises. Refiriéndose a que hay un punto intermedio, que nada es malo malo … o bueno bueno. Esto me da qué pensar, porque hay algunas cosas específicas en las que no podemos ser «grises». Por ejemplo: O crees en Dios o no crees … ¿hay algún punto intermedio? … pues hay quien es «gris» en este aspecto de su existencialismo, si me va bien … soy autosuficiente … sino … ruego a ese dios de mi conveniencia a que resuelva mi sufrir! O puede que reniegue cuando lo que deseo no se cumple!
El sabio expresa un punto claro: «Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera: Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Mantenme del pan necesario;
No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios». [Proverbios 30: 7- 9]
Otra manera popular de decirlo: «Con Dios todo, sin Dios nada», es tajante esta afirmación, hay a quien no le sienta bien. La expresión de Jesús es inequívoca, «El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama». [Lucas 11: 23]
Más esclarecedor aún: «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca». [Apocalipsis 3:16]
En los asuntos del Cielo, creo que sólo existen los «grises» los días en que lloverá.


Una respuesta a “martes 28/04/2020”
Excelente reflexión sobre algo tan esencial como saber como es nuestra creencia en Dios. Puede ser blanca, negra o gris…es verdad que el gris para los días de lluvia, pero no para nuestra relación con Dios.
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