Hola!
Es bueno sentir alegría! Y es bueno concentrarnos en esa emoción! Por qué dejarnos llevar por la congoja o una tristeza que nos deprime? Seremos capaces de ejercitar el sentir alegría?
La Alegría es una emoción, tan básica como el miedo o la tristeza. Nos hace sentir vivos, produce placer, es un sentimiento grato, nos hace graciosos y también nos permite ver la parte graciosa de las cosas que suceden de forma cotidiana, compartirla con los demás es una necesidad.
Lo mejor es que cuando estamos en un estado de gozo, no caben ni los celos, ni la amargura, ni la ira y te sientes satisfecho.

Definitivamente, si enfocamos este concepto en nuestra vida, y lo filtramos a través de la Palabra:
«La esperanza de los justos es la alegría«… [Prov. 10: 28], «Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros» [Hebreos 1: 9], » porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo«[Rom. 14: 17], » Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe»[Gálatas 5: 22]; «Tú pusiste en mi corazón más alegría que la de tener trigo y vino en abundancia» (Sal 4:7). «Yo confío en tu misericordia; mi corazón se alegra en tu salvación«(Sal 13:5). «Pero no se alegren de que los espíritus se les sujetan, sino de que los nombres de ustedes ya están escritos en los cielos» (Lc 10:20). «Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense!» (Filp 4:4).
Si lo pensamos bien, no tenemos razones sino para estar alegres.
